Ficción Gótica
Un Cuento De Las Montañas Escabrosas
El cuento se basa, al menos en parte, en las experiencias de Poe en la universidad de Virginia; pero también en sus ulteriores inquie…
El ánima sola
Ni una vez, ni una, se acusó a sí propio el licenciado de la tragedia del castillo. A raíz del pero, tembl&…
El secreto
Heinlopo, como es sabido, es un importante puerto en la caza y empaque de camarones, y Greco era dueño de varios barcos, cada uno co…
El automóvil de la muerte
A Enrique Díez-Canedo
Los campesinos estaban indignados, con esa indignación que atropella por todo, que no mide ya…
La mujer alta
V
--Os hago gracia, mis queridos amigos --continuó Gabriel--, de las reflexiones y argumentos que emplearía yo para ver…
La conciencia
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
El resucitado
Crónica de la época del trigésimo segundo virrey
A principios del actual siglo existía en la Recolección …
Los que ignoran que están muertos
Los muertos — me había dicho varias veces mi amigo el viejecito espiritista, y por mi parte había encontrado, varias veces tam…
Deja A Los Muertos En Paz
Deja a los muertos en paz (La? die Toten Ruhn) es un relato de vampiros del escritor alemán Ernst Raupach (o bien de Ludwig von Tieck…
Mi hermana Antonia
I
¡Santiago de Galicia ha sido uno de los santuarios del mundo, y las almas todavía guardan allí los ojos atento…
Quiénes serían
Por los años de 182.. . vivían en Bogotá en una espaciosa casa del camellón de Las Nieves, sitio en ese entonces…
Las hadas de Francia
-¡Levántese la acusada! -dijo el presidente.
Algo se movió en el horrible banquillo, y un ente informe, titubeante, se a…
Mi entierro, discurso de un loco
Una noche me descuidé más de lo que manda la razón jugando al ajedrez con mi amigo Roque Tuyo en el café de San …
Una noche de verano
El hecho de que Henry Armstrong estuviera enterrado no era motivo suficientemente convincente como para demostrarle que estaba muerto: siemp…
Las lavanderas nocturnas
He aquí, en mi opinión, la más siniestra de las visiones del miedo. Es también la más difundida pues cre…
El vampiro
—Padre, nadie ignora que Su Reverencia es el confesor más austero y rígido de la Iglesia. Por eso le he elegido para confesarl…
Ella
Cuando Ella murió después de largas semanas de agonía y morfina, de esperanzas, anuncios tristes desmentidos con viole…
La madre loca
Un día que visitaba yo un manicomio, el médico que me acompañaba me dijo:
- Le voy a enseñar una celda donde un…
El beso
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En la época a que se remonta la relación de esta historia, tan verídica como extraordinaria,, lo mismo que al present…
La casa del lago
Paseándome sobre el lago de Ginebra vi, al pasar por delante de un viejo castillo abandonado, el terror impreso en el rostro de mi b…