Alba
El gato negro
I
Ni espero ni quiero que se dé crédito a la historia más extraordinaria, y, sin embargo, más familiar, que voy…
Viven porque están muertos
—El amor es un estado patológico que dura más en los débiles y menos en los fuertes —dijo el joven mirando fijamente a …
La violación de Lucrecia
El miedo
Ese largo y angustioso escalofrío que parece mensajero de la muerte, el verdadero escalofrío del miedo, sólo lo he sent…
La fuerza de la sangre
El rey lagarto
Érase una vez un zapatero que tenía una hija muy hermosa y buena, pero era tan pobre que apenas podía mantener a su muj…
Camino de perfección
La vida y la muerte
Un mendigo de amor
I
Joven, soltero, sin familia y rico, ¿qué más podía desear Carlos?
Una voz insidiosa, cuando las pasi…
El hombre pone y Dios dispone
EL HOMBRE PONE Y DIOS DISPONE o LO QUE HA DE SER EL PERIODISTA
Gran cosa dijo el primero que anunció este proverbio, hoy tan trillado…
El misterio de los tres suicidas
Después de todo, siempre queda en la historia un aspecto de misterio que provoca todavía inagotables comentarios en la Coloni…
Frankenstein o el moderno Prometeo
Nada hay más doloroso para el alma humana, después de que los sentimientos se han visto acelerados por una rápida suc…
El caos reptante
Mucho es lo que se ha escrito acerca de los placeres y los sufrimientos del opio. Los éxtasis y horrores de De Quincey y los paradis…
Antes de dormir
Te llevo como un objeto perteneciente a otra edad, encontrado un día al azar y que palpamos con manos ignorantes. ¿Fragmento …
La calle
Hay quien dice que las cosas y los lugares tienen alma, y hay quien dice que no; por mi parte, no me atrevo a pronunciarme, pero quiero habl…
La gallina degollada
Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengu…
Carta a dos desconocidas
Todavía no sé cuál es tu nombre. Te siento tan mía que llamarte de algún modo sería como separarm…
Un cuento
I
Cuando comprendí que era indispensable escribir un cuento, que me había comprometido solemnemente con el editor, al cual deb…
100 sonetos de amor
Una historia de fantasmas
Fui a una gran habitación, lejos de Broadway, de un gran y viejo edificio cuyos departamentos superiores habían estado vac&ia…