Misterio y Suspense
El marinero de Amsterdam
El bergantín holandés Alkmaar regresaba de Java cargado de especias y otras mercancías preciosas.
Hizo escala en …
El fantasma acusador
Escuché una historia, que creo verdadera, de cierto hombre a quien llevaron a la corte de justicia bajo sospecha de asesinato, la cua…
La ola de perfume verde
Yo ignoro cuáles son las causas que lo determinaron al profesor Hagenbuk a dedicarse a los naipes, en vez de volverse bizco en …
La alucinación de Staley Fleming
De los dos hombres que estaban hablando, uno era médico.
-Le pedí que viniera, doctor, aunque no creo que pueda hacer nada.…
Otro caso de vampirismo
Es una tertulia «daurevillesca» reunida
bajo la fronda de un paseo. Lejanamente, entre los arabescos de hojas, algunos…
La llave
A mi querido amigo Eduardo Palacio
I
Fue hecha de un fragmento de barretilla de hierro cortada por el martillo-tajadera a un recio go…
La cicatriz
A Udón Pérez
Se hablaba de amores.
De repente Juan, aquel viejo lobo de mar que había naufragado seis veces y que narra…
Hipnotismo
Despúes de la comida, la víspera de nuestra llegada a Valparaíso, el doctor Fowland y yo pasamos al salón de fum…
El crimen de la calle de la Perseguida
- Aquí donde me ve soy un asesino.
- ¿Cómo es eso, don Elías? - pregunté riendo, mientras le llenaba la c…
El incidente del puente del Búho
Desde un puente ferroviario, al norte de Alabama, un hombre contemplaba el rápido discurrir del agua seis metros más abajo. Te…
El dedo medio del pie derecho
En el calor de un mediodía de verano la vieja casa Manton no era fiel a sus tradiciones. Era de la tierra, terrenal. La luz de sol la…
La muerte
La automovilista (negro el vestido, negro el pelo, negros los ojos pero con la cara tan pálida que a pesar del mediodía parec&…
La mano
El doctor Alejo murió asesinado. Indudablemente murió estrangulado.
Nadie había entrado en la casa, indudableme…
Golpe doble
Al abrir la puerta de su barraca encontró Sènto un papel en el ojo de la cerradura...
Era un anónimo destilando amenaza…
La justicia de los elementos
El asesino con corona había agotado todos sus recursos. Había contado una última mentira, pero ni sus sirvientes le cre…
Una aventura de amor
Cuando Lorenzo Torreón llegó a su casa de vuelta del baile, aquel martes de Carnaval amanecía. La luz que en la calle t…
Mi crimen favorito
Después de haber asesinado a mi padre en circunstancias singularmente atroces, fui arrestado y enjuiciado en un proceso que dur&oacut…
Hijo del alma
Los médicos son también confesores. Historias de llanto y vergüenza, casos de conciencia y monstruosidades psicoló…
La máscara del dominó negro
Era, seguramente, por ei aire de misterio que parecía envolverla, la máscara más interesante que había aquella n…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…