Misterio y Suspense
Más fuerte que la muerte
Todos los que conocimos en la intimidad a Luis de Guevara—el inquietante y sibilino poeta del misterio y del más allá—guardamo…
La muerte
La automovilista (negro el vestido, negro el pelo, negros los ojos pero con la cara tan pálida que a pesar del mediodía parec&…
Hijo del alma
Los médicos son también confesores. Historias de llanto y vergüenza, casos de conciencia y monstruosidades psicoló…
Quiénes serían
Por los años de 182.. . vivían en Bogotá en una espaciosa casa del camellón de Las Nieves, sitio en ese entonces…
La cicatriz
A Udón Pérez
Se hablaba de amores.
De repente Juan, aquel viejo lobo de mar que había naufragado seis veces y que narra…
Una aventura de amor
Cuando Lorenzo Torreón llegó a su casa de vuelta del baile, aquel martes de Carnaval amanecía. La luz que en la calle t…
Golpe doble
Al abrir la puerta de su barraca encontró Sènto un papel en el ojo de la cerradura...
Era un anónimo destilando amenaza…
La justicia de los elementos
El asesino con corona había agotado todos sus recursos. Había contado una última mentira, pero ni sus sirvientes le cre…
El marinero de Amsterdam
El bergantín holandés Alkmaar regresaba de Java cargado de especias y otras mercancías preciosas.
Hizo escala en …
El gemelo
La condesa de Noroña, al recibir y leer la apremiante esquela de invitación, hizo un movimiento de contrariedad. ¡Tanto …
El guardavía
Página 2
Puntual con mi cita, la noche siguiente puse el pie en la primera hendidura del zigzagueante camino cuando los reloje…
El incidente del puente del Búho
Desde un puente ferroviario, al norte de Alabama, un hombre contemplaba el rápido discurrir del agua seis metros más abajo. Te…
La última pena
A la hora de la siesta llovía el sol sus candentes púas en el escueto patio del Palacio de Justicia y una andrajosa muchedumbr…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
Mi crimen favorito
Después de haber asesinado a mi padre en circunstancias singularmente atroces, fui arrestado y enjuiciado en un proceso que dur&oacut…
La llave
A mi querido amigo Eduardo Palacio
I
Fue hecha de un fragmento de barretilla de hierro cortada por el martillo-tajadera a un recio go…
El dedo medio del pie derecho
En el calor de un mediodía de verano la vieja casa Manton no era fiel a sus tradiciones. Era de la tierra, terrenal. La luz de sol la…
La máscara del dominó negro
Era, seguramente, por ei aire de misterio que parecía envolverla, la máscara más interesante que había aquella n…
La mano
El doctor Alejo murió asesinado. Indudablemente murió estrangulado.
Nadie había entrado en la casa, indudableme…