Humor
La mano derecha y la izquierda
Aunque la gente se aturda,
Diré, sin citar la fecha,
Lo que la Mano Derecha
Le dijo un dia a la Zurda.
Y por si alg…
El sermón de las tres horas
— ¿Pedimos otra ronda, compare?
—iCompare, que la vasté a cogé!
—¿Pero es que se me nota que he bebió? …
La carta de recomendación
Buenos Aires está enfermo.
Lo han dejado las epidemias de cólera y fiebre amarilla, pero lo aqueja otra enfermedad interna.
Es…
El elixir del Padre Gaucher
Beba usted ésto, beba usted ésto, mi querido vecino; verá usted lo que es bueno.
Y, gota a gota, con la minuciosidad …
La célebre rana saltarina del Distrito de Calaveras
Para cumplir el encargo de un amigo que me escribía desde el Este, fui a hacer una visita a ese simpático joven y viejo charla…
D. Dimas de la Tijereta
Cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo
I
Érase que se era y el mal qu…
En la puerta del Cielo
Sentado en el umbral de la puerta de la taberna, el tío Beseroles, de Alboraya, trazaba con su hoz rayas en el suelo, mirando de…
El castellano viejo
Ya en mi edad pocas veces gusto de alterar el orden que en mi manera de vivir tengo hace tiempo establecido, y fundo esta repugnancia en que…
Petición de mano
Juanito Angulo era un pollito atildado, elegante, correctísimo, que antes hubiera consentido en dejarse caer desde un aeroplano a tod…
La llave
La vieja es vieja y avara; el viejo es aún más viejo y más avaro. Pero ambos temen por igual a los ladrones. A cada ins…
La yernocracia
Hablaba yo de política días pasados con mi buen amigo Aurelio Marco, gran filósofo fin de siècle y padre de fami…
Cuento inmoral
Sale el actor por delante del telón, pausadamente.
¡Qué compromiso! Hay días en que se siente uno capaz de las ma…
Greguerías
Las greguerías son textos breves semejantes a aforismos, que generalmente constan de una sola frase expresada en una sola l&i…
Como el pez en el agua
Llaman en Andalucía tener asaúra a una cosa que no es precisamente tener asadura, aunque algo se le parezca. Que ¿qu&ea…
¡Médicos, no!
Cuando despertó el muy reverendo padre Gerundio, un alegre rayo de sol besaba el obscuro suelo de su estrecha celda. Sorprendido el b…
Adán y Evans
(Evans por un lateral con unas cuartillas en la mano.)
Aquí me presento yo, señoras y señores y niños, s…
El jumento del compadre Pedro
Había el año pasado, en Barletta, un sacerdote, llamado micer Juan de Barolo, cuyo beneficio no le bastaba para vivir; as&iacu…
Libro Sin Nombre
Milla muestra el vigor y la lozanía de su talento e imaginación en esta colección de artículos que hablan a la v…
La honda de David
Había una vez un niño llamado David N., cuya puntería y habilidad en el manejo de la resortera despertaba tanta envidia…
Los huevos
No falta quien quiera pasar por autor original, cuando no hace más que repetir con corta diferencia lo que otros muchos han dicho
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