Fantasía
En busca de la verdad
De la ciudad de la inocencia,
que es una ciudad de eterno amanecer
Por un ancho camino, a trechos florido y a trechos polvoriento y …
La Leyenda de la Tatuana
Ronda por Casa-Mata la Tatuana ...
El Maestro Almendro tiene la barba rosada, fue uno de los sacerdotes que los hombres blancos tocaron cr…
Rodrigo o la torre encantada
Rodrigo, rey de España, el más sabio de los príncipes en el arte de variar sus placeres, el menos escrupuloso en la fo…
El sombrero metamórfico
Los sombreros se usan para precaverse del sol o del frío. Los campesinos no pueden prescindir de ellos; los alpinistas, tampoco. No s…
La conciencia
En aquellos tiempos en que los guerreros iban completamente vestidos de hierro, vivía un hombre muy poderoso, pero muy malo, tanto qu…
El gato negro
Unos doscientos escalones tenía yo que subir para llegar a la primera plataforma de la torre. Las golondrinas que anidaban en el ver…
D. Dimas de la Tijereta
Cuento de viejas que trata de cómo un escribano le ganó un pleito al diablo
I
Érase que se era y el mal qu…
Nuestro Señor y el ganado del diablo
Dios Nuestro Señor había creado todos los animales y elegido a los lobos para que le sirvieran de perros; sólo que se h…
Las hadas de Francia
-¡Levántese la acusada! -dijo el presidente.
Algo se movió en el horrible banquillo, y un ente informe, titubeante, se a…
Locura
Es la razón un tormento
Y vale mas delirar
Sin juicio, que el sentimiento
Cuerdamente analizar
Fijo en él el pensamien…
El príncipe bondadoso
¿Por qué no nos cuentas alguna fábula, abuelita?
—Ya os conté todas las que sabÍa, hijos míos. …
El velo de la reina Mab
La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas de pedrería, caminand…
El signo de la muerte
Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
—¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un ges…
En Nazaret
Cuando Jesús tenía cinco años, hallábase una vez sentado en el umbral del taller de su padre, ocupado en hacer f…
El primer esclavo
Desprendióse aquel fragmento de la enorme masa del Sol, y rodó por lo Infinito hasta quedar prendido en la zona de la atracci…
Rompecabezas
- I -
Ayer, como quien dice, el año Tal de la Era Cristiana, correspondiente al Cuál, o si se quiere, al tres mil y pico de …
La historia de un picaflor
… Ah!, si, mi amable señorita. Tal como usted lo oye: tras un jarrón de paulonias y a eso de ponerse el sol. Garlaban como ni&…
El paisajista
Un pintor de mucho talento fue enviado por el emperador a una provincia lejana y desconocida, recién conquistada, con la misió…
Egle, la reina de las áspides
Hace muchísimos años, tantos que ya ni se recuerdan, vivía un matrimonio de ancianos. Tenían doce hijos y tres h…
Las medias de los flamencos
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y los pescad…