Drama
Una mala mujer
Como se había dejado abordar en seguida y era muy joven, ella creyó útil contarle su historia.
—Yo soy hija de un mili…
El vicio
Camino del colegio, por aquella calle de casas señoriales, a través de cuyo zaguán se entreveía en el patio anch…
El sueño
Murray tuvo un sueño.
La psicología y la ciencia vacilan cuando intentan explicarnos las aventuras de nuestro …
Historia de carnaval
Elisa empujó la puerta del palco y apartó la cortina. El salón del teatro Real presentaba ese lánguido aspecto d…
Sueña el rey
Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que reci…
La vestal
El penitente habló así:
«Su padre le había dado este nombre. Era una mujer de treinta y cinco a&nti…
La inaccesible novia
No pasa una semana sin que, en Ginebra o en Lucerna o en Interlaken o en cualquier otra población suiza, un diario publique, indife…
El Dios bueno
Todos los niños del hospicio habían ya rezado después de la taza de chocolate. A los más pequeños les hab…
El belén
De vuelta a su casa, ya anochecido, don Julio Revenga -sentado en el tranvía del barrio de Salamanca, metidas las manos en los bolsil…
Para vicios
Doña Indalecia era una viuda de sesenta años que había nacido para jefe superior de Administración o para Minist…
El coche en venta
Quiero contarte
que Don Miguel,
aquel pesado …
Las últimas miradas
El hombre mira a su alrededor. Entra en el baño. Se lava las manos. El jabón huele a violetas. Cuando ajusta la canilla, el ag…
Más allá
Yo estaba desesperada -dijo la voz-. Mis padres se oponían rotundamente a que tuviera amores con él, y habían llegado a…
Una víctima de la publicidad
Conocí a un chico, fallecido el año pasado, cuya vida fue un prolongado martirio. Desde que tuvo uso de razón, Claude s…
Los inmigrantes
El hombre y la mujer caminaban desde las cuatro de la mañana. El tiempo, descompuesto en asfixiante calma de tormenta, tornaba a&uac…
El pecho desnudo
El señor Palomar camina por una playa solitaria. Encuentra unos pocos bañistas. Una joven tendida en la arena toma el sol con …
La metamúsica
Como hiciera varias semanas que no lo veía, al encontrarlo le pregunté:
-¿Estás enfermo?
-No; mejor que …
Dejar a Matilde
Un amigo mío camionero ha escrito en el cristal del parabrisas: “Mujeres y motores, alegrías y dolores”. No digo yo que no ten…
En el bosque
El alcalde iba a sentarse a la mesa para almorzar cuando le avisaron de que el guarda rural lo esperaba en el Ayuntamiento con dos presos.
S…
Árboles petrificados
Es de noche, estoy acostada y sola. Todo pesa sobre mí como un aire muerto; las cuatro paredes me caen encima como el silencio y la s…