Jacob Grimm
Los huéspedes inoportunos
En una ocasión dijo un gallo a una gallina.
-Ya es la estación de las nueces, iremos al prado antes que…
Los mensajeros de la muerte
Una vez - hace de ello muchísimo tiempo - pasaba un gigante por la carretera real, cuando, de repente, se le presentó un hombr…
La pobreza y la humildad llevan al cielo
Érase un príncipe que salió a pasear por el campo. Andaba triste y pensativo, y al levantar la mirada al cielo y verlo …
El labrador y el diablo
Érase una vez un labradorzuelo tan listo como astuto, de cuyas tretas podrían contarse no pocas historias, aunque la má…
Dios te socorra
Había una vez dos hermanas, una de las cuales era rica y sin hijos y la otra viuda con cinco niños y tan pobre que carec&iacut…
Piel de oso
Un joven se alistó en el ejército y se portó con mucho valor, siendo siempre el primero en todas las batallas. Todo fue…
El abuelo y el nieto
Había una vez un pobre muy viejo que no veía apenas, tenía el oído muy torpe y le temblaban las rodillas. Cuando…
El viaje de Pulgarcito
Un sastre tenía un hijo, que había nacido tan pequeño, que no
era mayor que un pulgar. Por eso se llamaba Pulgarcito…
Nuestro Señor y el ganado del diablo
Dios Nuestro Señor había creado todos los animales y elegido a los lobos para que le sirvieran de perros; sólo que se h…
La bola de cristal
Érase una vez una bruja que tenía tres hijos; los tres hermanos se querían fraternalmente, pero la vieja desconfiaba …
La dama duende
Vivía una vez una muchachita muy testaruda e indiscreta, que nunca obedecía a sus padres. ¿Cómo queréis q…
El hijo ingrato
Un día estaba un hombre sentado con su mujer a la puerta de su casa, y se hallaban comiendo con mucho gusto un pollo, el primero que …
El cuento de los despropósitos
Eran los tiempos del mundo al revés. Una vez vi que de un hilillo de seda pendían Roma y el Palacio de Letrán; que un h…
Los ducados caídos del cielo
Érase una vez una niña que había perdido a su padre y a su madre, y se quedó tan pobre, que no tenía ni u…
El pájaro emplumado
Erase una vez un maestro de brujos que tomó la figura de un
pobre hombre e iba ante las puertas de las casas pidiendo, y apre
saba…
Las tres hilanderas
Érase una niña muy holgazana que no quería hilar. Ya podía desgañitarse su madre, no había modo de…
La llave de oro
Un día de invierno en que una espesa capa de nieve cubría la tierra, un pobre muchacho hubo de salir a buscar leña con …
El vasito de la madre de Dios
Una vez un carretero llevaba su carro bien cargado de vino, y
se le atascó de tal manera que no era capaz de sacarlo del atollader…
La rosa
Érase una mujer pobre que tenía dos hijos, el menor de los cuales había de salir todos los días al bosque a busc…
El viejo Sultán
Un campesino tenía un perro fiel, que se llamaba Sultán y que
se había hecho viejo, había perdido todos los dien…